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100 mejores libros no-Ficción, 16, ‘People’s Prison’, Sir Geoffrey Jackson

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El estremecedor testimonio de un hombre decente, embajador de Gran Bretaña en Uruguay, secuestrado por La Bestia Comunista

En 1971 los Tupamaros, que azotaban a la democracia uruguaya con atentados y crímenes, entre otros tremendos desmanes secuestraron al Embajador de la Gran Bretaña, al que tuvieron prisionero y torturado durante casi un año hasta que cobraron un suculento rescate, y como parte del acuerdo, dejaron escapar a los soldados tupamaros que estaban prisioneros, enviados a la cárcel por los jueces y la justicia de la República.

Este es un artículo basado en su libro People’s Prison, hay versión en español.

Sir Geoffrey Jackson estuvo retenido ilegalmente y durante este tiempo casi un año privado de sus derechos, jamás fue visitado por su familia, ni abogado ni persona de respeto, apenas tuvo un par de visitas de tupamaros que fungían de periodistas y transmitieron fotos y noticias al exterior.

[ Tiempo de secuestro  ]

El 8 de Enero de 1971 lo secuestraron, pero los tupamaros lo preparaban desde temprano en 1970.

Jackson nos cuenta como fueron tendiendo la red y son observaciones importantes

*Intensificacion de la actividad guerrillera*
Era comparable a tener ratas en la casa, ocultas por las paredes, una inteligencia y fuerza invisible, presente: maligna.

El mismo día que regresó a Montevideo desde Londres, donde había trasmitido a sus superiores sus temores de que podía ser secuestrado, los Tupamaros secuestraron a un joven funcionario de la Embajada de EEUU, y otro comando secuestró a Dan Mitrione.
Pero el joven funcionario americano, a quien ataron como un matambre y lo tiraron a una camioneta saltó de la ranchera abierta en que lo llevaban: desde entonces los Tupamaros pasaron a usar vehículos cerrados.

A Dan Mitrione lo mataron, y no voy a entrar si era culpable o no de los crímenes que lo acusaron -torturador que enseñaba a la policía de Pacheco- en Uruguay no hay pena de muerte, pero el asesino que apretó el gatillo yo lo conocí, era estudiante de la Facultad de Medicina, Antonio Mas Mas, de él escribí hace tiempo, y es interesante que era un emigrante español : ► en hoto del conde no mates al hombre.

* Antonio Mas Mas: el verdugo tupamaro. *
Mas Mas era un emigrante de las Baleares que se crió y educó en Uruguay, donde vino muy niño, en 1952. Lo conocí en la Facultad de Medicina, uno de tantos, donde daba clase en el malhadado Ciclo Básico, nefasto invento del nefasto Carlevaro. Era un enfermo mental y él no lo sabía, pero otros se habían dado cuenta.
Mas Mas fue capturado, las fuerzas armadas uruguayas no lo mataron, dando muestras de una hombría de bien y cumplió dura condena: merecido se lo tuvo.
Eventualmente salió libre del penal de Libertad, dijeron que demente, y lo reenviaron a España (donde no nos hacía ninguna falta) dada su lamentable condición de español.
Y desapareció de la vista, y al tiempo se murió. A nadie le conviene recordarlo, ya había sido útil.
Mas Mas no conocía el refrán español , que “en hoto del conde no mates al hombre”, se había acriollado para desgracia de él.
[ ► Parece que Mujica lo animaba, en el penal ]

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Yo creo que Mas Mas, el verdugo tupamaro, sufrió del “efecto del converso”. Eso lo estamos viendo ahora en Inglaterra en que ingleses blancos recién conversos al Islam se hacen bombistas suicidas, para mostrar su total dedicación a la causa.

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Igualmente Mas Mas se dejó engañar por la barbarie sudaca, por integrarse en el ideario criminal sudaca. Quiso demostrar que era más tupamaro que nadie y los judas tupamaros lo manipularon al pobre esquizofrénico para que fuera el verdugo.
Porque no fueron uruguayos astutos quienes le metieron la bala en la nuca a Dan Mitrione, sino ese emigrante español hijo de un pobre albañil, manipulado y perdido en un país en suicidio.
Supongo que su padre maldeciría la hora en que se le ocurrió emigrar de España al Uruguay, un país canallesco que creyó civilizado y pacífico, pero lleno de basura humana que llevó a la infamia a su hijo
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No se vayan a creer que los tupas sólo actuaban contra personas notables o contra la policía, igual mataban a un gallego de CUTCSA para que no los identificara [ Asesinato de un guardia gallego de CUTCSA por el comando de Mas Mas  ] (↓)
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El cerco a Jackson se cerraba y el comando ya no se molestaba en disimular y tomar precauciones, algunas matrículas las pudieron identificar, no se guardaban de cambiarlas.

A veces el parque frente a su casa de repente se llenaba de actividad y no paraba, las mismas parejas que ya conocía, siempre vigilando.

A algunas de ellas, dos mujeres, luego las reconoció aunque encapuchadas carceleras cuando estuvo prisionero.

Jackson, Embajador Británico y conocedor de la Historia, quería creer que la Gran Bretaña ► que fue vital en el nacimiento -o la invención- < John Ponsonby, 1st Viscount Ponsonby, (1770 – 22 February 1855) >  del Uruguay debía inducir a un respeto de esa organización terrorista a la persona del Embajador, quizás no conocía bien el nivel de demencia que se instalaba entre ellos y en el país entero.

Once there (in Argentina and Brazil, 1826 +) Ponsomby greatly fostered the creation of a buffer state between Argentina and Brazil to the benefit of British commerce: Uruguay.

Later on Ponsomby invented Belgium.

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Una tupamara que yo conocía por entonces, decía cuando secuestraron a Geoffrey Jackson, como algo intolerable, que Gran Bretaña todavía era un país importante y poderoso; el papel de esbirros y títeres de la URSS y de China en la Guerra Fría para su país lo quería porque quería para Uruguay un régimen como en Rusia, China y ahora en Cuba –países que nunca había visitado, era pobre.
E incluso los que habían ido a China, como Galeano, no entendieron lo que veían –como conté en el otro artículo, en cambio los españoles maoístas que lograban ir a China, regresaban despavoridos y se borraban del comunismo.

Por supuesto las autoridades uruguayas a quienes Jackson trasmitió sus temores de secuestro, que eran entonces tan ineptos y gandules como lo son sus hijos y nietos ahora, le dijeron con la suficiencia hueca que caracteriza a los latinochés, que no viera un tupamaro detrás de cada árbol …
¡ Lo secuestran al día siguiente !

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¤ 8 de Enero de 1971  -era verano, aclaración necesaria para el posible lector español.

En el trayecto de su casa a la Embajada, un comando le choca el coche.  El conductor desciende por la cuestión papeles del seguro, Un joven tupa le machaca la cabeza al conductor, otros se meten en el coche, el Nº 4 dispara dos tiros contra el techo y el asiento -casi mata al embajador, y cuando intenta recuperar sus lentes, lo machacan a culatazos.
El comando iba a cara descubierta: “A tres de los cuatro los reconocería aunque llegue a vivir cien años”, comenta Jackson de aquellos violentos momentos.

Le robaron los gemelos (cuff links) muy majos que tenía, no los volvió a ver en su vida.
Cuando protesta de que padecía del corazón, le ordenan ¡Calla! y le pegaron más golpes.

Lo drogan inyectándole, y lo llevan a una prisión subterránea muy primitiva y sucia, donde tenían a sus rehenes.
Mujica se jacta de que tras capturarlo los militares lo tuvieron en un agujero insaluble.
Eso mismo había hecho él antes con Jackson.
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Este es el libro de Geoffrey Jackson, que compré; fotografié las cubiertas, y alguna foto interior.

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SEGUNDA PARTE
* Bajo tierra *

Jackson compara su primera y muy primitiva mazmorra con el famoso ► Black Hole of Calcutta

Lo drogan con escopolamina inyectada (el suero de la verdad, así lo llaman).
Todos ahora llevaban una capucha, como el Klu Klux Klan compara Jackson;  una comparación más española sería con la ETA.

Lo vigilaban todo el tiempo. Jackson perdió bastante peso,  -5 ó 7 kilos, por el stress y la mala alimentación, por el calor y la escasa ración de agua potable.
Dormía en el suelo, sobre un colchón de goma, pronto mojado y podrido sobre el que tenía que caminar.

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Beber agua le dejaban, de una botella, pero eso de lavarse en La Mazmorra del Pueblo (People’s Gaol, como él la llama a esta su primera prisión) imposible, y el ambiente era húmedo y todo sucio, le dejaban lavarse como podía, una vez a la semana con una esponja.

De afeitarse nada, en los ocho meses que estuvo secuestrado en esta y en la siguiente prisión le cortaron el pelo una vez, lo afeitaron para alguna entrevista que le sacaron fotos.

Jackson se hizo, una especie de calendario, rascando con una piedra, marcaba los domingos con (+) por cuestión de la misa.
Aunque el espacio era muy reducido, y cortado por una viga contra la que se pegó, mareado, varias veces, logró seguir un sistema canadiense de ejercicios y calistenia para recuperar algo de su fuerza.
(En esto se distingue el tenaz espíritu inglés de la indolencia del hispánico ).

Las condiciones en la pobre mazmorra medieval empeoraron, el agua condensada de la humedad y filtraciones subterráneas destruyó la mala goma del suelo, y el temperatura no bajaba de 37 ºC, la humedad al 100 % -a juzgar por como se le empapaba su corta ración de cigarrillos, sudaban de agua.

Sus torturadores lo interrogaron, y uno en particular demostró odiarlo, y lo acusaron de ser enemigo de ellos. El Sr. Embajador respondió que difícilmente podían esperar que el Embajador de un país amigo se dedicara a hacer caer al gobierno legal del Uruguay, y que ser Embajador era como ser un soldado del país y que no iba a colaborar con secuestradores ni contarles nada que supiera.

Cuando confía a uno de sus mezquinos y viles carceleros que los sonidos del alba lo reconfortaban, inmediatamente clavaron tablas en las ventanas del piso superior a la mazmorra, para tenerlo más como en la tumba.
[ Creo que cabe aquí recordar un Romance Medieval Español, el Romance del Prisionero ]

 

Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba el albor.

Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón. ]

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¤  Le dan material de lectura terrorista *

La Guerra de Guerrillas, del Ché Guevara; los ensayos de Guillen sobre el mismo libro; el minimanual de la Guerrilla Urbana, de Marighella -una lectura deprimente y una forma de tortura psicológica, que a sus carceleros y a otros pronto los llevó a la destrucción, quizás a cometer muertes inútiles, propias y ajenas.

Jackson era buen dibujante, una persona de sólida formación intelectual de un país líder del mundo, a diferencia de los embrutecidos que lo tenían, que si algunos habían estudiado sus cortas entendederas no les daban para nada.
Dibujó algunos esquemas de su calabozo y prisión, desconforme de cómo le salió uno, lo rompió, y una chica que lo custodiaba se echó a llorar: que porqué había destruido un documento TAN importante, así que los siguientes los conservó -Jackson tenía la esperanza de que alguna vez aparecieran, pero me parece que los destruyeron, porque no aparecieron nunca.

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‘El Flaco’ le recomendó a un carcelero nuevo que lo cuidara bien, pero que tuviera mucho ojo con el Embajador, porque era “ferozmente inteligente”, y que no intentara adoctrinarlo a Jackson, porque en la discusión dialéctica le iba a argumentar mejor, y capaz que lo convencía al carcelero.

Escuchó discusiones y lecciones comunistas, de hombres mayores que llegaban (todos con capucha) ortodoxos marxistas leninistas que adoctrinaban a los jóvenes y jóvenas guardianes -a uno de ellos lo bautizó Jackson (mentalmente claro, siempre los identificaba con nombretes) como ‘El Rana’ por ciertas deformidades físicas y notó que muchos de sus carceleros eran lo que los uruguayos llaman “mellados” o sea, gente con alguna tara; al Rana lo temía por su clara tendencia a ser Verdugo.

El Flaco, El Loco, El Rana, El Elefante, Jackson los iba bautizando en su memoria.

Eventualmente le dieron una Biblia en Inglés, cuya lectura y en su idioma reconfortó mucho al prisionero.

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En la Gayola también tenían en bolsas el botín de oro y joyas que robaron de la Caja de Empeños del Estado.
Patéticos anillitos de boda de pobres uruguayos, pequeños broches, robados no al banco sino a sus pobres y legítimos dueños, que los habían empeñado por sumas muy pequeñas para cubrir alguna necesidad urgente, y que nunca jamás volvieron a verlos.

Cuando Jackson entendió que los lujosos encendedores que le prestaban para fumar, provenían de ese infame robo, dignamente se quitó de fumar su ración de cinco cigarrillos al día.

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La degradación de la mazmorra primera ya hacía imposible que lo retuvieran más tiempo, pero ya habían construido una verdadera cárcel subterránea, para muchos prisioneros.
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*Lo trasladan a otra mazmorra

Encapuchado, drogado, esposado y forzado a posiciones dolorosas para un hombre mayor, de articulaciones calcificadas, lo meten en dos bolsas de lona y se lo llevan en un coche.
Traslado no sin tensas incidencias: el coche robado se rompe, el guerrillero comunista le pone la pistola en el cuello para matarlo, al fin arrancan y lo llevan a otra prisión, que al menos estaba limpia y seca.

* Celda subterránea Nº 9 luego en la Nº 10 *

En otra jaula reconoce a otro prisionero, el Dr. Berro, Juez de la Alta Corte uruguaya.

“Leopoldo Madruga”, pseudónimo, le hace una entrevista, que publicaron, con fotos.
Al menos su familia, mujer e hijos, ven que está vivo.

Otro preso era Ricardo Ferrés, un industrial uruguayo que había quebrado –como les pasa en Uruguay a todos los empresarios: en el malhadado Uruguay un año eres todo un señor exportador y al año siguiente, todo un señor bichicome.

* Parte 4ª.  MIND, MEN and WOMEN

Al Embajador prisionero ahora le dan mejor material de lectura, hace una crítica insólita, en las circunstancias que estaba.

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Cien Años de Soledad, de García Márquez
La Ciudad y los Perros, de Vargas Llosa
La Tregua, de Benedetti, escritor uruguayo tupamaro
Los Pasos Perdidos del cubano A Carpentier
Inundación: Novela para un Continente en Lucha, 1965, de Luciano Duran Böger, boliviano [  ]
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Geoffrey Jackson, culto, buen escritor, incluso buen dibujante, representante de lo mejor del intelectual inglés, opina de estas obras tan elogiadas rutinariamente y como por obligación por los hispánicos, que están brillantemente escritas, pero todas pesimistas y descompuestas.
Luego le van prestando novelas de “Agatha Creestee”, uno de sus carceleros quiere conocer a esa escritora inglesa, al menos le permite reconfortarse esa lectura liviana con recuerdos de su patria y de la perdida libertad.

Cap 17
Jackson reflexiona en su segunda prisión que ahora los acontecimientos no eran rápidos y cambiantes como en la Gayola y se refugia en ciertos juegos de cartas Solitarios que resolvía mentalmente.
Sus carceleros, quizás preocupados por su salud u obedeciendo órdenes, tratan de que juegue al Truco o a las Damas con ellos. pero Jackson se niega: la posición innoble que debía adoptar, en cuclillas y pasando las fichas por “la gatera” –cat door, así la llama, un ventanuco abierto a nivel del suelo- no es de igual a igual.
En todo momento defiende su dignidad frente a la barbarie de sus carceleros.

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Celda de Jackson, camastro a la derecha

Celda de Jackson, camastro a la derecha

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Sus carceleros encapuchados jugaban a Los Números, un juego de adivinar números en el que Jackson sí aceptó intervenir y que recomendaban para mantener y mejorar la atención.

Jackson reflexiona sobre la música que tocaban muchas veces Clásica, pero tiene duras observaciones sobre la ‘folklórica’ que les encantaba. Era música de protesta y comunista, acota que haciendo abstracción de la ideología podía estar bien ejecutada.
Algunos de estos autores podían ser calificados de comandos intelectuales y aunque no lo nombra se refiere al autor del deplorable ‘Cielito de los tupamaros’.

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Muchas de estas canciones de ‘protesta’ pretendían reinterpretar la historia de hace dos siglos con los criterios de ahora dos siglos después a la luz de la evolucionada sensibilidad actual -un disparate.

Igual que el material de lectura, la música que escuchaban los carceleros y por lo tanto su preso, cuanto más cercana a la actualidad, más tendía a lo triste, negativo, a lo vacío, melancólico y la frustración.

En la página 95 de mi edición (que no tiene índice) Jackson comenta como le salvó la vida a un prisionero [ ► Ulysses Pereira Reverbel no dice su nombre pero era él ] diputado y ministro del Presidente  Pacheco, y embajador, que fue secuestrado ¡dos veces! por los Tupamaros, quienes cobraron dinero por el rescate, y lo iban a matar por su condición de homosexual. Geoffrey protestó encarecidamente, que el hombre no es culpable de cómo nace y sus tendencias, que ellos como marxistas leninistas debían entender que la persona es moldeada por su herencia biológica y circunstancias, y logró que no lo matara el pseudo-tribunal que estaban formando.

Capítulo 18
Ricardo Ferrés y Geoffrey Jackson criticaban las ominosas capuchas de los guardianes, a la fuerza los dos prisioneros se habían enseñado de la costura, y se ofrecieron a mejorarlas, cosiendo unas menos feas, que los tupas aceptaron.

Uno de los carceleros, obviamente arquitecto o con esos estudios, le corrigió y enseñó a Jackson a hacer mejores dibujos de su celda y de la prisión enseñándole a dibujarlo con perspectiva.

Jackson también hizo algunas caricaturas de ellos, como en actividades normales pero llevando las capuchas, por ejemplo un concurso de belleza de encapuchadas.

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O en la maternidad, con el padre, la madre, la partera, los médicos y hasta el bebé, todos encapuchados; otra caricatura era de un equipo de fútbol una especie de foto del equipo, de pie y en cuclillas, todos con capuchas.

( AGL. A esto, recuerdo un cuento de Benedetti, buen escritor pero deplorable ciudadano y va de un uruguayo que vagaba por el mundo y un día equivocado regresa a su país y se da cuenta que está en el Uruguay porque apenas pone el pie en tierra los militares le ponen la capucha).

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Jackson también les dibuja juegos de naipes (se los quedaron como souvenir) pero en ellos el Rey, la Reina y la Sota portaban capucha, y en las manos armas diversas, un RPG, una pistola, un revólver.

Capítulo 19
Jackson escribió cuentos, tanto en papeles como concebidos y guardados en su memoria, como escapismo y por placer.
Uno de ellos ‘The Oven Bird‘, – El Hornero- y que será el título de la colección de cuentos que publica, ya en libertad
Es un pájaro pequeño, de insignificante aspecto, color marrón y canto chirriante pero que construye un grande y complicado nido de barro que parece un horno de campaña, de hornear el pan.
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Los mezquinos y ladrones tupamaros le robaron todo, sus papeles escritos, sus dibujos y sus artesanías, sólo su buena memoria salvó sus cuentos y poemas que había compuesto, eran seis poemas logró recomponer cinco.
Es una muestra más de la mezquindad total que se adueñó del alma de los uruguayos y curiosamente es el apologista y cómplice de los tupamaros, Benedetti, que ya con la democracia regresa y lo nota y dice, que se volvieron un pueblo de mezquinos.
Culpa tuya Benedetti ¿no les cantabas a tus odiados pitucos y Colorados ‘no los va a despeinar el viento / los va a despeinar la historia’ ?

* Unas sabias precauciones.
Temiendo alguna balacera si los soldados encontraban la Cárcel del Pueblo y en el fuego cruzado el cuerpo del inocente es tan vulnerable como el del culpable, Jackson buscó tanto en la primera mazmorra como en la segunda cárcel algunos rincones donde guarecerse en caso de una tormenta de plomo: arriba de una viga, o en un hoyo que había en un rincón que caía a un charco de aguas fétidas.
Y estaba también el constante riesgo de incendio por la mala instalación eléctrica y la humedad bajo tierra.

Capítulo 20
Maruja Echegoyen, una tupamara que fungía de periodista, lo visita en prisión. Una mujer desagradable completamente insensible a la situación del prisionero, pretenciosa, llega a ofrecerle material de lectura católico sobre la liberación y llega al colmo de acusarle de pertenecer al Servicio Secreto y haber hecho un montaje para penetrar la organización y conocer así su funcionamiento desde dentro.

Jackson rechaza esta interpretación tipo James Bond y la recuerda, que su actividad es en el Comercio Internacional.
Y es que los tercermundistas uruguayos, hasta los que han viajado no han entendido el mundo y su visión está dada por las películas y la TV.

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Jackson queda exhausto tras la entrevista, y más cuando esta necia le dice que los alumnos tupamaros de una escuela católica, fabrican bombas de día y rezan por él de noche.
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A Jackson se le ulcera la piel por la suciedad y la falta de posibilidad de bañarse; se cuenta 26 pequeñas úlceras alguna en la espalda a donde no puede llegar con las manos, pero cuando le pide a la guardiana de instintos asesinos, que le coloque en la espalda el emplasto que se ha preparado, le basta con extender la mano a través de la reja, la asesina lo mira con odio, se da vuelta y se va. Se lo tiene que colocar él, malamento como puede.
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Jackson nos cuenta de las mujeres carceleras que tuvo, yo digo de algunas: la asesina que no lo ayudó, una vieja médica flaca intelectual, la petisa rubia que odiaba a los trusts, las obvias maestras haciéndose una changa de carceleras -voluntarias para una profesión generalmente despreciada- una que lloraba al verse obligada a esa situación por la razón que fuera  -a esta la quitarán por no estar a la altura de las circunstancias.
Y todas ellas, encapuchadas.
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Y fue testigo de una violación por un guardián a una de las mujeres guardianas.

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* su plan de Cuatro Puntos *
La prepotencia y animosidad de los raptores variaba. Jackson detestaba que lo trataran como a “un bulto” (esa es la palabra española que usa) y elabora un plan de cuatro puntos para conservar la sanidad.
Lo guarda en la memoria.  Lo recita cada mañana al despertar, al acostarse, y durante el día si su moral se agrieta.

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1º)  Estoy en una situación totalmente pasiva -un prisionero. Debo volverlo a una situación activa, sobrevivir conservando mi salud y mi vida.
2º)  Estoy en una situación totalmente negativa. Sin libertad, sin familia, sin amigos, sin noticias, sin tiempo ni horas, sin luz del sol, sin rostros humanos, sin verdes plantas: fuera del mundo.
Es mi obligación volver estos negativos en positivos, encontrando en ellos un propósito.
3º) No hay razón para odiar a esta gente, ni para ser sentimental hacia ellos. No debo hacerles concesiones, ni darles satisfacciones.
4º) Esta gente le ha hecho un daño inmenso a mi familia, a mi país y a mi gobierno.
No tengo derecho a sumar a este daño y mi obligación es transformar este daño en un bien para mi familia, mi gobierno y mi país.

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–“Este plan me sirvió cuando las cosas se ponían feas.”

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NÚMERO  10

El estrecho camastro de Jackson en la pequeña celda de la Cárcel del Pueblo

El estrecho camastro de Jackson en la pequeña celda de la Cárcel del Pueblo

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Para deshumanizarlo sus mezquinos captores dejan de llamarlo por su apellido Jackson, y ahora lo llaman “número 10”.
Esto lo indigna, él es el Embajador.  Donde él está, dondequiera que él está, está la embajada británica, ahora la embajada está acá, en esta celda.
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Así que usando su mejor trozo de papel dibuja un bello documento tipo Diploma, escrito con la mejor letra diplomática –chancery hand– y adornado con rosas y verdes ramas dibujadas con marcadores, estableciendo un Decálogo.
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Voy a copiar acá el número 5 literalmente, vaya Ud al libro si quiere leerlo entero el Decálogo de Jackson.

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* I represent in this place a great and honourable nation, which is a force wholly for good in the world*
(yo represento en este lugar a una nación grande y honorable, una fuerza totalmente positiva para el mundo)
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[Esto requiere de una perspectiva histórica. Este señor fue secuestrado en 1971
Algunos años después (1982) ► la dictadura argentina del General Galtieri invade las islas Falkland (Malvinas)
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Los militares argentinos son derrotados, cae la dictadura militar argentina, y como en un efecto dominó caen las dictaduras militares de Uruguay y de Chile, regresando laboriosamente la democracia al Cono Sur  -y los presos tupamaros, pese a sus crímenes, son liberados en una amnistía.

Si el Reino Unido no hubiera derrotado a Galtieri, probablemente el Cono Sur al día de hoy seguiría atrapado en dictaduras y golpes de estado. Y yo no digo que haga que darle gracias a Thatcher, simplemente que las cosas pasaron así.
O sea que lo que dijo Jackson, “que Gran Bretaña representa una fuerza totalmente positiva para el mundo”, fue cierto. ]

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La reacción a este documento al principio fue histérica por parte de algún guardia, pero pronto estimuló la “considerable curiosidad intelectual” de algunos de ellos, como dice Jackson, objetivamente y con amabilidad.
Les gustó el diploma, y a veces le pedían que sacara el documento y se lo mostrara a algún visitante.
Este documento se lo robaron los tupamaros, como le robaron todas sus cosas cuando lo liberaron.

El diploma no ha vuelto a aparecer.

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En las discusiones sobre economía que el embajador Jackson tuvo con ellos, le chocó -dejando aparte la cerrazón comunista- el ningún entendimiento o plan de futuro para Latinoamérica o plan de futuro que tenían para la región.

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[Recordemos que estamos en la mazmorra en 1971, el año que Galeano publica ► “Las Venas Abiertas de América Latina“, libro que coincide con la visión del mundo que tienen los tupamaros, en muchos aspectos, tantos que por algo se le llama La Biblia del Frente Amplio.

Y eso lo vamos ahora, en 2016, ahora que el Frente Amplio, los comunistas y los tupamaros gobiernan el Uruguay: se les deshace entre las manos.
Se quedaron sin aviación civil, PLUNA, hace años y no entienden porqué.
Y ahora ya se quedaron sin aviación militar.

Hoy que escribo estas líneas, hay cuatro muertos por Listeria y cientos de enfermos -es una bacteria que se trasmite por mala higiene en los alimentos. El gobierno comunista culpa a los enfermos, que son débiles dice, por eso se mueren.
Y ahora la tuberculosis aumenta aceleradamente, es una enfermedad infecciosa sí, pero causada o agravada por no comer carne y muchos uruguayos ya no pueden ni comprar comida, ni el gobierno pone soluciones, porque no valen para nada. ]

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Capítulo 25
La Liberación

Con bastante violencia al prisionero lo arrastran por pasadizos y escaleras de la prisión subterránea, y se lo llevan en un coche, los ojos tapados con lentes con esparadrapos.
Siempre bajo amenazas de muerte, lo llevan a una iglesia y lo dejan ahí.
Cuando llega el cura, se identifica, habla con él y comprueba que su calendario que se hizo mentalmente estaba bien, casi perfecto, eran las ocho de la noche del 9 de Septiembre de 1971, en vez de ser el mediodía del 8 de Septiembre, una diferencia de apenas 36 horas en una prisión sin reloj, totalmente aislado durante 3/4 de un año.

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El embajador Geoffrey Jackson fue secuestrado el 8 de Enero de 1971, liberado el 8 de Septiembre de 1971.

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[Aunque Jackson no lo cuenta directamente, porque no tenía modo de saberlo, y él nos cuenta de su experiencia propia sin agregados extráneos, Jackson había sido objeto de un canje, el gobierno británico pagó mucho dinero por su liberación, y el Servicio Secreto británico, probablemente con la complicidad del gobierno uruguayo, desesperado por este problema, ayudó a que los presos tupamaros de la cárcel de Punta Carretas escaparan por un túnel.

” it became known that Edward Heath, the British prime minister at that time, negotiated a deal for Jackson’s release. £42,000 was paid for his release, which was brokered by Salvador Allende, the Chilean president who enjoyed contacts with the Tupamaros ”

Esta huída de efectivos guerrilleros permitió a la organización seguir atentando contra el gobierno democrático, incluso tras las elecciones de 1973.

Recordemos, porque se quiere olvidar, que los tupamaros luchaban contra las autoridades del gobierno elegido en elecciones, no contra ninguna dictadura militar.
Cuando los militares uruguayos dan el golpe de estado, acaban con los tupamaros inmediatamente, por los violentos métodos que en la guerra son de rigor. ]

Geoffrey Jackson vuela hacia Gran Bretaña a reunirse con su familia, su mujer, su hijo y su nuera, y a continuar con su trabajo en el Cuerpo Diplomático.
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Y escribió este libro, testimonio de un testigo de aquellos tiempos, uno de los mejores ensayos sobre aquellos acontecimientos.

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Creo que ahora se puede entender el porqué de la secuencia de estos cuatro libros que seleccioné
* El primero es un análisis histórico y sociológico de la América Latina, el ► libro de Rangel se publica en 1976, o sea que no es el primero en la secuencia temporal, pero vale como introducción.
* El ► libro de Galeano se publica en 1971, antes que el de Rangel, pero es de otro enfoque.
* El panfleto borde de ► los Vargas Llosa nos sirve apenas como saludable remedio a los peores excesos de Galeano.
* Y este libro de Sir Geoffrey Jackson que he comentado y citado por extenso acá, es valioso como el testimonio lúcido y muy bien escrito de una de tantas víctimas de aquellos tiempos.

DÓNDE CONSEGUIRLO

No hay versión digital, o yo no la supe encontrar.

En español se encuentra en librerías de segunda mano.

Esta versión en inglés la vende Amazon de Reino Unido por algunos peniques, luego lo que cueste el correo.

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Para saber más
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Favourite track: Gloria by Los Fronterizos
Book: The Lord of the Rings by J R R Tolkien
Luxury: Spanish guitar
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Remembering Sir Geoffrey Jackson on the centenary of his birth
The British Uruguayan Society

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Asesinato de un guardia gallego de CUTCSA por el comando de Mas mas

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Sir Geoffrey Jackson Biografía y obras

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Yo le estoy muy agradecido a Sir Geoffrey Jackson pues leí este libro de sus prisiones y hace mucho en la traducción al español que tuve.
Estas notas son de la versión en inglés que he comprado, aquel lo perdí.
Me enseñó mucho lo que cuenta de cómo lo acechaba el Comando Tupamaro, porque cuando yo me vi obligado a emigrar a la Gran Bretaña la Gestapo británica me estaba esperando.
(si a Uds les son familiares las siglas de MI5 ó MI6, eso son nombres de fantasía)
Me acordaba de lo que contó en aquel libro que leí.

Eran tres o cuatro tiras que se hacían los simpáticos y al rato me preguntaron si podían sacarme unas fotos !
Claro que les dije que sí, y además los invité a habanos, bueno, unos Farias que me traje una caja, en UK eso vale plata.

Durante años cuando iba por ahí, de vagar, al regresar el autobús deja muy lejos del centro, a dos Kms.
Regresaba de noche, cansado, capaz que nevaba, llovía, frío, pero no fallaba: en la loma junto al parking siempre había un lomudo enfriándose los pieses haciendo como que esperaba a alguien. en verdad junando a ver si no me había encontrado yo con algún compinche, y que le llevaban los demonios de que yo camino despacio, cortito yo como patada de chancho, y no podía reportar ninguna incidencia.

También alguno se quiso hacer el amigo, no acaban de captar que yo sé que un británico -o inglesa- si se hace el amigo es para venderte mejor, si le vales algo, ya lo explicó Borges, y lo tengo claro.

15 Septiembre 2016

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